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Mar 18

El Cabildo presenta el resultado del sondeo subacuático realizado en El Burrero

Los trabajos en la quinta campaña desarrollada alrededor del pecio hundido hace casi tres siglos  recuperan restos de pipas cerámicas, cubertería y piedras de sílex, entre otros objetos

De izq a dcha José Guillén Chani Ramos Juan Díaz Josué Mora y Carlos Ruiz

El Cabildo de Gran Canaria ha presentado los resultados de la última intervención arqueológica subacuática llevada durante los pasados meses de enero y febrero en las aguas de la playa de El Burrero, en la costa del municipio de Ingenio, bajo las que reposa, a escasos treinta metros de la orilla, una embarcación histórica del siglo XVIII.

El consejero de Cultura, Carlos Ruiz, acompañado del alcalde de Ingenio, Juan Díaz, y su concejal de Playas, Chani Ramos, visitaron en la mañana de hoy las dependencias de la sede del Club Náutico de El Burrero en el que están depositados algunos de los restos recuperados de este pecio hundido hace casi tres siglos y descubierto en 1962 por el buceador Tomás Cruz.

En el transcurso de la quinta campaña que se desarrolla en este pecio, un equipo de tres personas dirigido por el arqueólogo sevillano especializado en intervenciones subacuáticas, Josué Mata Mora, invirtió un total de 120 horas de inmersión con la finalidad de delimitar sus restos y analizar el estado de conservación del maderamen que se había documentado en la campaña de 2008.

Asimismo, en campaña citada la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo, en cuyos trabajos ha invertido  18.000 euros, perseguía determinar con precisión mediante el uso combinado de técnicas tradicionales (planimetría subacuática) y levantamiento fotogramétrico (Photoscan) la fecha posible del naufragio, así como la función de la embarcación, posible destino y pabellón del mismo.

La prospección se llevó a cabo a unos 3-4 metros de profundidad, en un fondo de arenas y piedra de la zona de costa de El Burrero. Según los expertos, la cercanía de los restos a la costa y la escasa profundidad a la que se hallan han influido notablemente sobre este yacimiento. Erosión, expolio y antropización han sido una constante en la historia de este naufragio.

A partir de los primeros indicios, el equipo de arqueólogos subacuáticos ha podido determinar que nos hallamos ante una embarcación de cierto porte, con construcción a esqueleto previo, datada probablemente a mediados del siglo XVIII. De momento, el sistema de construcción (uso de encabillado de madera, presencia de un doble forro de madera, presencia de claras notables entre cuadernas) apunta a una posible procedencia inglesa.

Restos recuperados

Algunos restos del pecio hundido en las aguas de El Burrero

 

Asimismo, se ha documentado la abundante presencia de piedras de sílex, si bien esta intervención deja claro que la función principal del mismo era la de servir de lastre del barco (y no la de pedernal de armas de fuego, como se había sugerido en otras intervenciones). Este dato permite también vincular la construcción del barco a las costas inglesas o europeas, donde esta materia prima es muy abundante (y existía una compra y venta de lastre registrada en documentos de la época).

Por otra parte, la cerámica hallada en este contexto se reduce a fragmentos muy escasos de unas producciones de cerámica denominadas  “a la sal” (Stoneware), que se inician en Renania (Alemania) en el siglo XVI y son posteriormente imitadas por los talleres de Devon (Inglaterra)  en el siglo XVII y XVIII.

Se han documentado también restos de pipas cerámicas, muy usadas en los contextos marineros de la época, con marcas de fabricación que podrían situar su fabricación entre Holanda e Inglaterra entre los siglos XVII y XVIII. Asimismo, se han recuperado restos de la cubertería de a bordo, como un cucharón de peltre con restos de decoración barroca, posiblemente empleado para el servicio de oficiales.

Una cuchara localizada en el fondo del mar

En 1741, siendo Capitán General Andrés Bonito Pignatelli, entran en la  ensenada de Gando dos barcos corsarios ingleses procedentes de Funchal (Madeira) para capturar un buque español llamado El Canario, que estaba fondeado en la bahía para ser reparado. Tras repeler el ataque, los corsarios huyen hacia el sur. La hipótesis mantenida por los investigadores mantiene que la corbeta corsaria, muy dañada y con pocos supervivientes según el relato de Viera y Clavijo, posiblemente no fue capaz de maniobrar en su huida y, tras una operación a la desesperada posiblemente encalló con el roque y terminó por hundirse en la playa de El Burrero.

A la propuesta de delimitación del yacimiento arqueológico se sumó la operación de cubrimiento de los restos con arena una vez finalizada la intervención para su protección.

Hay que recordar que el citado pecio de la playa de El Burrero figura en la carta arqueológica del municipio de Ingenio con el número de registro 11.032 y que fue el primer yacimiento subacuático de esta naturaleza excavado en Gran Canaria con un permiso administrativo. Según los especialistas posee características únicas en el Archipiélago Canario dado que de momento es el único pecio documentado de época moderna con restos de estructura de madera. Este hecho lo dota de unas características excepcionales, tanto para el estudio de la historia naval durante el antiguo régimen como para la difusión de aspectos relacionados con dicha actividad, con el comercio, el transporte antiguo y el patrimonio cultural subacuático en Gran Canaria.

16 piezas de artillería

Pasado medio siglo desde su descubrimiento y tras cuatro intervenciones arqueológicas desarrolladas en 1962, 1968, 1994 y 2008, el Cabildo vuelve a insistir en los restos de la embarcación sumergida en El Burrero, uno de los sitios arqueológicos subacuáticos más interesantes de Gran Canaria, tanto desde el punto de vista histórico-científico como patrimonial.

16 nuevos yacimientos subacuáticos

De los 132 nuevos enclaves que el Cabildo de Gran Canaria ha incorporado recientemente a la Carta Arqueológica de la isla que no se actualizaba desde hace 14 años, 16 son de carácter subacuático, lo que constituye algo más del 10 por ciento del total y representa un área delimitada de 819,20 hectáreas. Se pretende con ello proteger uno de los bienes patrimoniales más frágiles y de más compleja tutela como son los restos subacuáticos.

Según la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, integran este patrimonio “todos los rastros de existencia humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico, que hayan estado bajo el agua, parcial o totalmente, de forma periódica o continua, por lo menos durante 100 años”.

Por su parte, la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias define el patrimonio arqueológico canario como aquel integrado por los bienes inmuebles y muebles –por ejemplo, los pecios- de carácter histórico susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, hayan sido o no extraídos y tanto si se encuentran en la superficie como en el subsuelo o en el mar territorial.

 

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Ene 18

Visitas Guiadas en Casa Museo León y Castillo

La Casa-Museo León y Castillo iniciará 2018 mostrando sus 'tesoros' en visitas guiadas

La Casa-Museo León y Castillo, en Telde, arrancará el año 2018 abriendo las puertas para que el público pueda conocer de primera mano los destacados elementos constructivos, decorativos e históricos presentes en este espacio del Cabildo de Gran Canaria.

La actividad gratuita denominada 'Visita guiada: un museo diferente', se desarrollará los miércoles 3, 10, 17, 24 y 31 de enero a las 11.00 horas, dentro de una iniciativa que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Telde. Para la inscripción y para mayor información, los interesados e interesadas pueden dirigirse al teléfono 928 691 377 o escribir al correo electrónico leonycastillo@grancanaria.com.

El proyecto parte de la base de que las casas-museo no son meros espacios expositivos. Es más, al denominarse de esta manera tan específica se quiere hacer hincapié en el concepto de casa-hogar o espacio vivido en un tiempo pretérito. Así, los museólogos hablan también de casas ambientadas, esto es, de espacios que retrotraen al tiempo de su personaje.

El conjunto de edificios que integran la Casa-Museo León y Castillo, gestionada por la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, es uno de los notabilísimos ejemplos de arquitectura tradicional de Gran Canaria, enmarcado en la llamada arquitectura doméstica de tipo mudéjar.

La Casa-Museo León y Castillo, centro cultural y museístico y situada en el conjunto histórico-artístico de San Juan y San Francisco de la ciudad de Telde, fue creada en 1954 por el Cabildo Gran Canaria como homenaje a Fernando de León y Castillo, I Marqués del Muni, y a su hermano Juan, ingeniero del proyecto del Puerto de La Luz.

Ocupa el Museo la casa natal de Fernando de León y Castillo, así como el edificio colindante, lugar donde naciera y viviera el poeta y dramaturgo teldense Montiano Placeres Torón.

Los edificios que sirven de sede a esta institución se desarrollan a partir de patios centrales, donde galerías abalconadas sirven de distribuidores y conectores de las diferentes dependencias. Una cocina, bello ejemplo del siglo XIX, arcos de cantería gris basáltica y una fachada con algunos ejemplos del arte gótico insular, hacen de esta casa-museo una de las construcciones más destacadas del Conjunto Histórico-Artístico de la zona fundacional de la ciudad de Telde.

 

 

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Nov 17

Exposición "In Progress"

Se exhibe en Telde ‘In Progress’ mostrando las posibilidades de los nuevos canales expresivos aplicados a la obra gráfica

 

La exposición, organizada en marco del Circuito de Arte del Cabildo ‘Itineraria’, se abre el día 3 de noviembre en el Teatro Juan Ramón Jiménez   

El Departamento de Artes Plásticas de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo grancanario, abre el día 3 de noviembre, en la Sala de Exposiciones del Teatro Juan Ramón Jiménez de Telde (calle Pablo Neruda, 1) la colectiva denominada ‘In Progress. Experiencias fotosensibles aplicadas a la obra gráfica’, incluida en el circuito de arte ‘Itineraria’.

Se trata de una colectiva en cuya organización ha colaborado el ayuntamiento de Telde que reúne los trabajos de una serie de artistas que han experimentado con nuevos canales expresivos las posibilidades aplicadas a la obra gráfica.

La nómina de creadores la integran Evelio Akerm, Viviana Ayul, Nadia Brito, Juan Antonio Déniz, Sergio Estévez, Miguel Gaspar, Isabel Llarena, Cristina Martel, Javier Redondo, Pilar Rodiles y Nieves Viadero. Esta misma muestra, que puede visitarse de lunes a viernes de 8.00 a 20.00 (sábado, domingos y festivos cierra), también recorrerá el  municipio de Valleseco en diciembre.

La exposición que permanecerá abierta hasta el día 24 de noviembre en el mencionado espacio expositivo de Telde, muestra al público, además de las obras de cada uno de los artistas mencionados,  los materiales empleados en su proceso de creación, desde fotogramas y transparencias a planchas reveladas. Este planteamiento eminentemente didáctico de la exposición pretende acercar al público ciertos procesos creativos utilizados por los artistas gráficos, e invitar a estudiantes y personas interesadas en el arte a utilizar los servicios del Taller de Grabado que el Cabildo mantiene abierto en la zona de Tafira desde hace más de quince años.

Los trabajos expuestos en la muestra citada ofrecen al espectador la posibilidad de admirar las características de dos procesos fotosensibles cuya invención está muy separada en el tiempo: la cianotipia, técnica rudimentaria de fotografía antigua, y las planchas solares o fotograbado, de más reciente implantación en el ámbito artístico. La combinación de estos dos procedimientos posibilita nuevas experiencias expresivas a los creadores, al tiempo que se otorga vigencia a una forma de trabajar muy intuitiva y directa con la luz  solar.

Desde los primeros intentos de capturar la luz a mediados del siglo XIX, la vigencia de sus procesos no ha hecho más que crecer.  Y no sólo con fines prácticos, como pueden ser la publicidad o la ciencia, sino también como fuente de experimentación creativa. La exposición ‘In progress (experiencias fotosensibles aplicadas a la obra gráfica)’ que se exhibe en Arucas, se circunscribe a ese terreno experimental, a esa manipulación lúdica sin normas, en que el artista se apropia de los procesos fotosensibles para dar cuerpo a su lenguaje.