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Feb 18

Visitas guiadas al Barranco Guiniguada

El Cabildo organiza tres visitas guiadas para descubrir el patrimonio histórico que guarda el Barranco Guiniguada

 

  • El lunes, 5 de febrero se abre el plazo de inscripción para asistir a esta iniciativa que discurrirá a pie por su cauce a través de casi diez kilómetros

 

La Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria abre el día 5 de febrero el plazo de inscripción para el centenar de plazas disponibles para las tres visitas guiadas gratuitas programadas al Barranco del Guiniguada en el marco de su nueva iniciativa ‘Patrimonio a pié’, los días 10, 15 y 24 del presente mes.

Hasta el día 7 de febrero tienen de plazo los interesados para solicitar información o cumplimentar su inscripción a través de la nueva web de gestión de visitas guiadas de la Unidad de Patrimonio Histórico http://visitas.grancanariapatrimonio.com o de manera presencial en la Oficina de Información y Atención al Ciudadano del Cabildo de Gran Canaria, en la calle Bravo Murillo, 23, accediendo por Pérez Galdós, de lunes a viernes, de 8.30 a 14.00 horas.

Los asistentes dispondrán para su traslado a Tafira de una guagua gratuita (solo ida) los días indicados, que saldrá desde la Fuente Luminosa, en Las Palmas de Gran Canaria, a las 9.00 horas. La duración aproximada de la visita que recorrerá casi diez kilómetros del Guiniguada (dificultad media) será de 3 horas y media. Solamente se utilizará guagua en el trayecto Fuente Luminosa-Tafira, el resto de la visita (Tafira-Centro de Las Palmas de Gran Canaria) se realizará a pie por el cauce del barraco por caminos de tierra.

La visita que impulsa la Unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo plantea un recorrido desde el Maipez, junto al Jardín Canario, hasta llegar a la boca del barranco, en el Pambaso, junto al risco de San Nicolás, con casi 10 kilómetros de recorrido a pie por la pista que circula por el fondo del cauce.

La iniciativa que estará dirigida por el antropólogo y técnico del área de Patrimonio Histórico de  la Consejería de Cultura, José González, asistido por la empresa Tibicena, explicará a los asistentes el protagonismo del barranco en la historia del desarrollo urbano de la ciudad fundacional, la ciudad histórica y contemporánea. Durante la visita se abordará cómo se reforzó el caudal como fuente de agua a partir del trasvase de la Mina de 1501 y el papel que tuvo en la economía azucarera que inicia el despegue mercantil de la historia de Gran Canaria.

Se prestará especial atención a los recursos del patrimonio hidráulico que jalona el barranco como la Fuente Morales o a los sistemas de minas de su cauce, a los estanques de arcillas expansivas y a los realizados en cuevas o albercones, a las  canalizaciones y toda la extensa cultura del agua que tiene reflejo material en los lados y fondo del cauce del Guiniguada.

Hay que recordar que los acondicionamientos de importantes bancales o terrazas de cultivos con muros de defensa del cauce y paredes de nivelación, sigue dibujando hoy en día un paisaje de escalones de plataneras que da cuenta de un episodio del penúltimo monocultivo de la isla, en donde su capital, además, mantiene una de las reservas de suelo agrario más importantes.

Las infraestructuras del molinerías abandonadas que podremos observar en el recorrido, los recursos botánicos de la vegetación propia de este tramo bajo del Barranco del Guiniguada, así como la secuencia de los asentamientos desde los yacimientos prehispánicos en cuevas hasta los núcleos periurbanos que tienen en el barranco una ventana en el tiempo, constituyen otro atractivo de esta visita guiada como testimonio de una memoria colectiva y de un patrimonio intangible de usos y saberes acumulados.

Guiniguada: un cauce de historia

Antes de que llegaran los europeos a Gran Canaria, los antiguos canarios labraron en el barranco parte de los asentamientos a la orilla de lo que fue el Río Guiniguada, convertidos hoy en yacimientos del cauce. Tras la Conquista y con la ciudad fundacional al borde de su delta, se intensificaron los usos y aprovechamientos del barranco.

Así, en 1501 se abrió en su cabecera la primera gran obra hidráulica de trasvase: La Mina, que dio nombre a un tramo importante del cauce, y que permitió el despegue del Real de Las Palmas y algunas industrias del primer monocultivo. A lo largo de los siglos este barranco siguió ofreciendo recursos cuyo aprovechamiento supuso la construcción y modificación del fondo y sus orillas.

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